Fundemex

Activamos la acción empresarial coordinada

Mecanismo de articulación que convoca a empresas de una industria o región para abordar, de manera conjunta, retos socioeconómicos vinculados a sus cadenas de valor y territorios, alineando competitividad con desarrollo.

Los desafíos que enfrentan las comunidades y trabajadores que sostienen las cadenas de valor suelen abordarse de manera fragmentada.

Esta dispersión limita la capacidad del empresariado mexicano de generar cambios estructurales. Al mismo tiempo, la sostenibilidad y competitividad de los sectores productivos dependen cada vez más de condiciones sociales sólidas y corresponsables.

Superar esta brecha requiere una agenda compartida, marcos claros de colaboración y decisiones sustentadas en evidencia.

En Fundemex reconocemos que la sostenibilidad y la competitividad de los sectores productivos dependen de cadenas de valor integradas, corresponsables y arraigadas en territorios con condiciones sociales sólidas.

A partir de esta visión, desarrollamos la Estrategia de Impacto Colectivo (EIC), una metodología que moviliza al empresariado en torno a desafíos compartidos en su sector o territorio para articular soluciones colaborativas, conectando prioridades empresariales con capacidades técnicas de organizaciones sociales, actores públicos y academia.

Cada edición inicia con un diagnóstico antropológico con enfoque sociolaboral, implementado por nuestro aliado Bitácora Social, que coloca en el centro la voz de los colaboradores y comunidades vinculadas a las cadenas de valor. A través de este insumo y complementado con procesos de escucha activa con actores clave y análisis contextual, se identifican oportunidades de acción viables y estratégicas para la colaboración multisectorial.

Con base en estos hallazgos, se construye un plan de acción implementado por organizaciones sociales en colaboración con otros actores, orientado a fortalecer las condiciones laborales y sociales que sostienen la productividad, el desarrollo inclusivo y la cohesión territorial.

La Estrategia se desarrolla en cinco fases interconectadas:

1. Oportunidad de Acción Colectiva

Diagnóstico antropológico, escucha de actores clave y análisis contextual para identificar puntos palanca con potencial para generar impacto sistémico.

2. Plan de Acción

Selección de aliados y diseño de un programa con objetivos, metas e indicadores.

3. Sensibilización y Movilización

Alineación de voluntades y movilización de recursos técnicos y financieros para la implementación.

4. Implementación

Ejecución del programa, con seguimiento continuo y acompañamiento institucional.

5. Medición de Impacto

Evaluación de indicadores, análisis de resultados y definición de continuidad o escalamiento.

Cada fase busca alinear capacidades empresariales y sociales para transformar hallazgos en propuestas de acción sostenibles y medibles.